Nicolás Castillo fue sustituido al minuto 60 del clásico ante Chivas cuando justo se habían puesto en ventaja 1-0.
Las cámaras captaron el enojo que tuvo ‘Nico’ tras ingresar a la banca.
Tras finalizar el partido, Castillo se sinceró con los medios y aceptó que su enojo fue totalmente dirigido hacia el mismo.
«Salí enojado porque no estoy en buen nivel, pero me toca correr, presionar al rival y generar el espacio para mis compañeros.
Uno tiene que seguir trabajando, seguir esforzándose, las cosas van a llegar, uno se debe a eso y esperemos las cosas salgan lo antes posible.
Hay que demostrarlo y terminarlo con goles», fueron las palabras del delantero del América.